Técnicas para dejar de procrastinar

La procrastinación es definida como: La postergación o posposición. Es la acción o hábito de retrasar actividades o situaciones que deben atenderse, sustituyéndolas por otras situaciones más irrelevantes o agradables por miedo o pereza a afrontarlas.

Estudiar desde casa y a través de medios digitales tiene muchas ventajas. Una de ellas es que en internet podemos encontrar infinidad de herramientas para elaborar nuestros trabajos. Sin embargo, también existe la desventaja de que estando en un ambiente que no es la escuela es mucho más sencillo distraerse.

Si en clases presenciales es complicado enfocarse en lo necesario, en un ambiente donde existen más posibilidades de distracción se vuelve aún más difícil dirigir nuestros esfuerzos en las tareas que tenemos que completar.

Por eso es importante saber organizar nuestro tiempo y deberes. La modalidad del estudio desde casa implica también que debemos responsabilizarnos aún más de nuestros hábitos de estudio.

Para facilitarte el evitar distracciones, te dejamos aquí algunos tips que esperamos te sirvan de mucho.

  1. Regla de los dos minutos. Es una estrategia del método de productividad GTD –Getting things done, de David Allen. Consiste en hacer cualquier actividad que podamos hacer en los próximos dos minutos.
  2. Gestionar la energía. Si tenemos en cuenta nuestro bioritmo biológico, y sabemos que estamos con mayor energía a primera hora de la mañana o a primera de la tarde, elegir ese momento para hacer aquello que nos cuesta hacer.
  3. Efecto “congelación”. Consistiría en no hacer nada más que no sea lo que tengamos que hacer. Focalizamos toda nuestra atención en la tarea.
  4. Fijar una fecha límite cercana inaplazable. Si tenemos una fecha límite lejana, podemos autoimponernos anticipar la fecha, engañando a nuestro cerebro. Si no tenemos fecha concreta para hacer una tarea, acción o decisión, podemos fijar una fecha fijar una fecha límite ficticia a corto plazo.
  5. Utilizar un verbo de acción en presente. Sustituir el “lo haré mañana”, “ya lo haré”, por “Hoy lo hago”, “Lo hago antes de …”, “Lo tengo listo a las xx h”, «Me pongo con ello».
  6. Entrenar la atención focalizada. Centrar la atención en una cosa, poner foco, evitando el multitasking. El Mindfulness es una excelente práctica para entrenar la atención.
  7. Evitar las distracciones. Al cerebro le gusta lo fácil, por eso si tenemos algo complejo que hacer o nuevo, y tenemos acceso rápido a redes sociales, móvil, notificaciones del correo electrónico activas, etc., el cerebro tendrá tentaciones de distraerse.
  8. Evitar el perfeccionismo. A menudo, el perfeccionismo puede alargar los plazos, y debemos tener en cuenta que muchas veces, es mejor acabar algo correctamente que hacerlo perfecto.
  9. Subdividir la tarea en etapas planificadas y empezar. Podemos reservar 10 minutos cada día o días concretos a la semana, para ir haciendo poco a poco aquellas cosas para las que nunca encontramos el tiempo (por ejemplo, organizar/borrar los mensajes de correo, archivar, informes, etc.).
  10. Empezar por las tareas más complejas o que nos gustan menos. Igual que guardamos el postre para el final de las comidas, podemos dejar las cosas fáciles para cuando estamos más cansados.

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